Madrid, 18 de diciembre de 2023
Estimadas y estimados asistentes a la 32ª Reunión de los Consejos Nacionales de Ética, celebrada en Madrid, España, del 27 al 28 de noviembre de 2023:
Para el Comité de Bioética de España ha sido un honor y un privilegio haberles recibido en Madrid para la celebración de tan importante evento.
Mediante esta carta, queremos agradecer a todas las instituciones que, a través de personas
comprometidas, generosas y con un alto sentido de la responsabilidad, nos han acompañado en su organización y desarrollo. Nuestro especial agradecimiento a la Dirección General de Investigación e Innovación de la Comisión Europea, coorganizadores de este encuentro. Gracias Isidoros Karatzas y Edyta Sikorska por vuestras oportunas indicaciones y vuestro inestimable apoyo desde el principio hasta el final. Gracias al Ministerio de Ciencia e Innovación, al Instituto de Salud Carlos III, y al Ministerio de Sanidad que nos acogió en su casa y, por supuesto, a todas las personas ponentes, moderadoras de sesiones y participantes.
Este encuentro ha representado un esfuerzo colectivo por abordar cuestiones fundamentales que afectan a la Bioética y a la práctica de la misma en toda Europa.
En esta ocasión, nuestro propósito compartido ha sido el de explorar y comprender las complejas dimensiones de la desigualdad con la mirada de la bioética. El tema central del encuentro, “Desigualdad en Europa”, nos ha exigido reflexionar sobre aspectos cruciales de la vida humana, desde los desafíos que acontecen en los escenarios del final de la vida, hasta el desarrollo y la aplicación de la inteligencia artificial, sin que podamos olvidar las brechas existentes en el acceso a la salud y que vienen determinadas por la discapacidad, el origen, el código postal, el género, la condición social o la degradación del medio ambiente en el que se desarrolla la vida.
Es exigible el compromiso ético y social para disminuir la desigualdad en el mundo, actuando sobre los determinantes que tenemos claramente identificados, y estar atentos a los que condicionarán nuestras vidas en el futuro.
Con estas inquietudes como hilo conductor, hemos tenido la oportunidad de debatir en mesas y talleres acerca de los desafíos que plantean las decisiones en el final de la vida, la vida saludable para las personas que solo una sociedad que tiene entre sus valores la justicia y la compasión puede aspirar a ofrecer, la importancia de sumar esfuerzos para que nadie quede atrás, y también la necesidad de trascender conceptos reduccionistas de la salud para poner la mirada en una concepción holística de la misma.
Al hablar de todos estos temas, nos hemos preguntado por el cómo hacerlo. Son importantes los principios, son importantes las consecuencias, pero es imprescindible trabajar juntos en el día a día, en cada protocolo, en cada programa, en cada acción, para construir un futuro más inclusivo y más equitativo, donde todas las personas sean tratadas con dignidad, respeto e igualdad de oportunidades.
Este Encuentro de Consejos Nacionales de Ética ha sido una gran oportunidad para compartir conocimientos, perspectivas y experiencias.
Quisiéramos resaltar algunas de las ideas que han constituido el núcleo de esta 32ª Reunión del NEC Forum, y que les presentamos a modo de conclusiones:
Primera:
Las decisiones en el final de la vida nos plantean serios desafíos. Es necesario conocer las trayectorias de la enfermedad que puede estar padeciendo una persona, para poder ayudarle de un modo significativo en la muerte. También es urgente estudiar cuál es la responsabilidad de las personas que rodean a las que se suicidan, y cómo deberíamos actuar tanto para prevenir los actos de suicidio, como para respetar la autonomía de las personas que lo cometen. En este contexto del final de la vida, ha resultado muy enriquecedor mostrar la reciente experiencia de la aplicación de la ley de la eutanasia en España, y compararla con la larga y valiosa trayectoria de las decisiones al final de la vida en los Países Bajos, fomentando un debate muy fructífero, especialmente para aquellos países que están estudiando la posibilidad de actualizar su legislación sobre el final de la vida.
Segunda:
Las actuales desigualdades en el acceso a la salud son un importante desafío para la ética. Nuestro compromiso con la dignidad y la compasión en estas situaciones es fundamental para construir una sociedad más justa y ética.
Las emergencias sanitarias han sido uno de los retos más apremiantes que hemos abordado. La pandemia global ha puesto a prueba nuestros sistemas de salud y ha resaltado la necesidad de tomar decisiones éticas difíciles en situaciones de crisis. Hemos reflexionado sobre cómo la bioética puede proporcionar el marco necesario para guiar nuestras acciones en momentos críticos, asegurando que la equidad y la justicia sean principios rectores incluso en las circunstancias más desafiantes.
La discapacidad, la migración, las diferencias sociales y de género han sido temas clave de nuestras discusiones. Estos aspectos de la vida humana a menudo se ven afectados por desigualdades estructurales y sociales que requieren una atención ética seria. Hemos explorado cómo la bioética puede ser una voz para aquellos que son marginados y cómo puede abogar por la justicia y la igualdad en todas las facetas de la atención médica y la investigación.
Deben reducirse las desigualdades en emergencias o en personas con discapacidad, y afrontar de manera solidaria el desafío de la asistencia humanitaria a personas en situación de extrema vulnerabilidad.
Tercera:
Debemos extremar las precauciones para la protección de los datos sensibles, y la privacidad de los seres humanos. En relación con ello, un desafío particularmente emocionante y complejo que hemos abordado es el de la inteligencia artificial regenerativa. Este avance tecnológico plantea preguntas fundamentales sobre cómo equilibrar la innovación y la protección de las personas. En un mundo donde la ciencia avanza rápidamente, hemos discutido cómo la bioética puede proporcionar orientación para garantizar que la investigación en inteligencia artificial regenerativa se realice de manera ética y equitativa.
La inteligencia artificial ha revolucionado nuestra forma de vivir y trabajar. En particular en el ámbito de la salud, presenta oportunidades emocionantes, pero también plantea desafíos éticos de primer nivel. Es necesario garantizar que la inteligencia artificial se utilice de manera justa y equitativa, y evitar que aumenten las brechas existentes en la atención a la salud.
Cuarta:
El cambio climático, la desigualdad en los cuidados de la salud, el género o la inmigración son temas con un gran impacto social que deben resolverse, y el modelo “one health” como propuesta holística marca un interesante camino para abordar estos desafíos.
A lo largo de estas jornadas, ha quedado constancia de que la bioética es una herramienta esencial para abordar desigualdades en todas sus formas. Nos hemos comprometido a ser defensores de la equidad, la justicia y la dignidad en la atención a la salud y la investigación. Cada una de las personas participantes ha contribuido de manera indispensable a este diálogo y ha sido parte de un esfuerzo colectivo para construir un futuro más ético y equitativo.
Sigamos trabajando juntos para traducir nuestras reflexiones en acciones concretas que impulsen cambios positivos en la vida de las personas.
Leonor Ruiz Sicilia: Presidenta del CBE Vicepresidente del CBE
Juan Carlos Siurana: En nombre del Comité de Bioética de España